
::las cosas que llegan
El azar, en esta habitación, es una forma de decoración. No es un coleccionista, sino alguien que espera. A su alrededor, la memoria ha encontrado su sitio, pero los objetos siguen acumulándose. Por eso no se deshace de nada. Sabe que lo difícil es aceptar que un día olvidaremos lo perdido. Primero se van las cosas; después, la evocación de que estuvieron con nosotros. Reunir fragmentos es trazar una biografía. Cada trasto, por separado, guarda silencio. Pero todos parecen decir algo que no se alcanza a comprender. A veces se confunde vivir con guardar las pruebas de haber vivido. Nada de lo que llega es completamente inútil. Ni siquiera lo huérfano, lo diluido, aquello que ha perdido su procedencia. Se trata de crear un pasado, inventarlo, ofrecerle un lugar donde descansar. Dejar que permanezca sin exigirle explicaciones. Ese lugar sigue creciendo. Y la idea no le parece triste, crecer es una oportunidad para volver a suceder. No colecciona, sino que espera que el mundo vuelva a sorprenderlo, que una a una, la cosas luminosas le devuelvan algo que ha perdido. calber/arthur