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:: amanecer

:: cuando despierto, vuelven a mí dos visiones que se entrelazan como hilos de un mismo telar. Por un lado, la cara luminosa de una madre sagrada de El Greco, inclinando su ternura hacia el Niño, ofreciéndole leche como si alimentara al mundo entero. Su mirada, alargada y serena, parece susurrarme que la humanidad empieza siempre en un gesto de cuidado. Junto a la imagen surge la voz firme de Churchill, flotando como un recordatorio obstinado: “Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa”. Yo, que camino mis días como un viajero que avanza aun con cansancio, mezclo ambas enseñanzas sin querer: la luz que nace del rostro maternal y la convicción de que seguir adelante es también un acto de esperanza. Así comienzo cada día, sostenido por un cuadro que cuelga también en el pasado y una frase que aún respira, dos faros en las sombras que me invitan a pensar. Arthur Inclán & calber

imagen::calber



:: casa - cuadro

Soneto XCIV

 
Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura

que despiertes la furia del pálido y del frío,

de sur a sur levanta tus ojos indelebles,

de sol a sol que suene tu boca de guitarra.

No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos,

no quiero que se muera mi herencia de alegría,

no llames a mi pecho, estoy ausente.

Vive en mi ausencia como en una casa.

Es una casa tan grande la ausencia

que pasarás en ella a través de los muros

y colgarás los cuadros en el aire.

Es una casa tan transparente la ausencia

que yo sin vida te veré vivir

y si sufres, mi amor, me moriré otra vez.
 
Cien sonetos de amor (1959) noche
- Pablo Neruda -

imagen::calber

«Pienso que uno de los momentos más tristes de nuestras vidas llega cuando se cierra para siempre la puerta de la casa de los abuelos… Así que si tienes la oportunidad de llamar a la puerta de esa casa y que alguien te abra desde dentro debes aprovecharla cada vez que puedas, porque entrar ahí y ver a tus abuelos sentados esperando para darte un beso es la sensación más maravillosa que puedas sentir en la vida.

Si resulta que ahora les toca ser abuelos, nunca pierdas la oportunidad de abrir las puertas a tus hijos y a tus nietos y celebrar con ellos el don de la familia, porque solo en la familia es donde los hijos y los nietos encontrarán el espacio oportuno para vivir el misterio del amor a los más cercanos y a los que te rodean. ¡Disfruten y aprovechen la casa de los abuelos!»

Extracto encontrado en internet (Maravilloso/NetArt) créditos: a quien corresponda!!