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:: una reinvención

:: qué sucede cuando dejamos de exigirnos ser exactamente quienes éramos ayer. Después de meses de esfuerzo, de objetivos y esa sensación de estar siempre preparando lo siguiente, aparece por fin la recompensa, quizá unas vacaciones. El cuerpo pide descanso, pero la cabeza pide algo más. Pide dejar de funcionar durante unos días con la lógica de la productividad. Mirar alrededor. Cambiar de escenario. Recuperar cierta curiosidad. ¿Qué estamos dispuestos a conocer ahora? ¿Qué versión de nosotros mismos queremos mostrar? Es, salvando las distancias, una restauración. Tomar lo que se e, encuentra, limpia algunas capas acumuladas. No para convertirse en otra persona, sino para conseguir que lo que ya estaba ahí pueda volver a resultar brillante.

Estos Reyes han pasado de ser figuras oscuras y algo derruidas a convertirse en una pareja inesperadamente contemporánea. Restaurarlas ha consistido, en aceptar su pasado. Pulir no significa negar las marcas del tiempo. Y blanquear, en este caso, tampoco pretende hacerlas nuevas, se trata más bien de devolverles la posibilidad de ser vistas de otra manera. Hay objetos que uno restaura porque se resiste a aceptar que su historia haya terminado. Y quizá algo parecido nos ocurre a las personas, después de una época dura, llega un momento en que uno tiene necesidad de pulirse un poco y comprobar qué aspecto tiene cuando deja de vivir en modo resistencia.

No deja de ser curioso pensar que Isabel y Fernando fueron, antes que nada, una formidable alianza política. Su matrimonio no significó la fusión de sus reinos, cada uno conservó su autoridad, sus intereses y sus espacios de poder. Los Reyes Católicos, juntos en la memoria, con una única voluntad. Fueron, sobre todo, compañeros de proyecto. Y quizá esa sea una de las formas más interesantes de entender el amor, no necesariamente caminar siempre de la mano, sino ser capaces de construir algo juntos sin dejar de conservar una identidad propia.

Eso es reinventarse, no renunciar a lo que hemos sido, sino permitir que nuestra historia tenga una segunda lectura. Terminamos una etapa, cerramos un curso, sobrevivimos a nuestros propios esfuerzos, organizamos los papeles, los archivos en el ordenador y pensamos que quizá nos hemos ganado algo parecido a unas vacaciones. Y entonces, no puedo quedarme quieto, aparece la necesidad de mover alguna pieza, restaurar un objeto, cambiar muebles, probar colores, caminar bajo un sol justiciero, conocer o simplemente descubrir. Quizá ahora sea el momento perfecto para restaurarnos un poco, sin tirar nada, sin borrar la historia, solo limpiando, puliendo y, si hace falta, atreviéndonos a cambiar el color. Arthur Inclán / calber

 
Image::::calber

Reyes Católicos · Vintage Customizado. Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón forman esta singular pareja de sujetalibros españoles fechados entre 1965 y 1970. Tallados a mano en madera de pino y posteriormente patinados y encerados, representan a los monarcas sentados en sus tronos, con coronas y atributos regios, como el cetro de la reina, en un lenguaje deliberadamente arcaizante inspirado en la escultura románica. El modelo aparece asociado en numerosas referencias de coleccionismo a promociones y regalos para socios del Círculo de Lectores, aunque se desconoce el fabricante o taller original.

Encontrados hace tiempo en un anticuario y rescatados del olvido, estas pequeñas esculturas pedían una segunda vida. Su acabado oscuro original les confería un aire demasiado solemne, así que aquí comienza la transformación: color, imaginación y un punto de irreverencia. Pintados en un reluciente tono blanco, los Reyes Católicos abandonan su aspecto más severo para convertirse en unas piezas inesperadas, divertidas y absolutamente decorativas. El resultado, vintage customizado. Una reinterpretación que demuestra que una pieza con más de medio siglo de historia puede funcionar igual de bien junto a un mueble minimalista y contemporáneo que en un interior de inspiración retro. Porque a veces basta con cambiar el color para que la historia vuelva a entrar en escena.


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