Decálogo para encontrar la imagen apropiada de todos los Santos. Hay algo interesante en mezclar lo religioso, lo cotidiano, lo funerario y lo absurdo. En evitar que todos las figuraciones tengan la misma estructura metafórica. Algunas son casi descriptivas, otras raras, otras solemnes y otras contienen pequeñas historias de ese día. Esa irregularidad les da personalidad, como si fueran las imágenes de una exposición de objetos encontrados en el sueño del día de los santos.

imagen::calber/decalogo:: Javier Sales
No elijas una palabra porque sea bonita, sino porque sea necesaria.
Una cruz para los días sin milagros / Anatomía de un imperio
Desconfía de los sinónimos automáticos.
Una flor y sus pequeños habitantes / La eternidad tiene alas de piedra
Busca precisión antes que sofisticación.
La mirada de las cosas ocultas / El desorden de las ofrendas
No confundas riqueza léxica con acumulación de vocabulario.
Mona de santos / El inventario de aureolas y nimbos
El verbo suele ser más importante que el adjetivo.
Trenes que atraviesan la noche / Anillos de sangre
Elimina las palabras que repiten información.
Los que cuidan el sueño de los muertos / La elegancia de la catrina invitada
Escucha la sonoridad de las frases.
Una palmera alejándose fuera del paraíso / El abandono de las ofrendas
Adapta el registro lingüístico al personaje y al narrador.
Piezas para reconstruir una ausencia / El corazón y sus accidentes
Recuerda que una palabra puede cambiar el significado emocional de una escena.
El lugar donde la vida se hace visible / Paloma caída en el asfalto
Reescribe siempre que encuentres una posibilidad expresiva mejor.
Monumento de huesos / La última fruta de un jardín equivocado