



“La enana del este es como su madre, piensa que el extraño camarógrafo trae la obstinación de la ciudad” Otilia Valeria Coman

«La poesía es el espacio que hay entre dos realidades». Anne Carson

Anne Carson escribe como quien desplaza un objeto apenas unos centímetros y descubre que el mundo entero ha cambiado de sitio. No busca que comprendamos mejor la realidad, sino que dejemos de reconocerla durante un instante. En sus libros, el pensamiento se equivoca, el dolor adopta formas inesperadas y la belleza aparece donde parecía no quedar nada. Lo antiguo conversa con lo contemporáneo sin necesidad de reconciliarse. La poesía no explica la vida, la pone en una posición incómoda, la desarma y la devuelve a nuestras manos. Quizá por eso leerla se parece menos a encontrar una respuesta que a descubrir una pregunta que todavía no sabíamos formular. Valerie Miles, “Cambiar la historia con una sola frase”, El País.

Oda al sueño*
Piensa en tu vida sin el dormir.
Sin la losa del tiempo proscrito puntuando cada almohada, sin almohadas.
Sin la enorme cocina negra y la estufa hirviente donde arrancas trozos
de piernas y brazos de tu padre
sólo para verlos organizados en una frase
la cual -sollozas con súbita alegría- te salvará
¡si puedes recordarla
después! Después,
poco queda salvo la épsilon verde pálida embalsamada entre
mar y posa
pero ¿qué es eso con lo que retoca tus ojos?
En este momento se detiene el escalofrío.
Un escalofrío es un sirviente perfecto.
El amén de ella alivia.
“De hecho”, confiesa en una nota a pie de página, “fue
un error de impresión por mamut”
Me duele saberlo.
Orificio de salida, dicen.



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Wislawa Szymborska (Kórnik, 1923-Cracovia, 2012)
Poesía no completa, Fondo de Cultura Económica de España, 2011
(Premio Nobel de Literatura en 1996), Traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia.

El taller «Elementos de la poesía contemporánea» respondía a un formato muy característico de La Casa Encendida en su primera época, cursos monográficos de una semana. En aquella época dorada Mariano Peyrou asentó su metodología pedagógica en la institución. Un trabajo que comenzó precisamente en 2006 y que sirvió como embrión para su libro Tensión y sentido. El libro plantea que la poesía actual funciona bajo códigos diferentes a los de la comunicación pragmática cotidiana. En lugar de buscar un mensaje unívoco y cerrado, invita al lector a entregarse a la tensión y la fascinación que produce el extrañamiento.
En el poema «Alabanza de mi hermana» de Wisława Szymborska, Peyrou destaca la introducción de elementos abiertamente prosaicos dentro de la estructura lírica. Funciona originalmente como una ironía ligera sobre la normalidad, celebrar que alguien no escriba versos es una forma de descansar de la solemnidad del arte. Retrata con ironía y afecto la vida cotidiana y ordinaria de su hermana, destacando que ninguna persona en su familia se dedica a escribir poesía y celebrando la tranquilidad de su entorno doméstico.
“Alabanza de mi propia hermana” Gema Sánchez García 26 mayo 1976 - 15 septiembre 1976




Yakarta
El amor es el punto de encuentro de todo,
donde se juntan los vendedores de agua
y las princesas que lloran tras el fracaso.
En el salón de la calle más sucia y popular
se logra el perdón y un ápice de vida,
la coincidencia para el viaje en rickshaw.
El amor pierde a sus jóvenes guerreros
¿cuánto queda de ellos en nosotros?
Los puentes viven hacinados en el árbol,
el lago aterido desemboca en la costumbre.
Yakarta es un bar en la esquina del planeta,
el gran bulevar por donde pasea la desilusión.
El amor, esta vez, queda en el filo de la hoja
de trébol, en el río que bordea la isla
de Java, en el recuerdo de lo que fuimos.
Carlos Sánchez Alberto


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::el verano es carnaval, celebremos lo que sea, incluso un eclipse, que para eso somos “true observers” mientras la humanidad se vuelve oficialmente loca. Yo, por mi parte, estoy genial; ya he dejado de estudiar y, curiosamente, de muy buen humor, el verano así me mola, quizá porque a estas alturas cualquier forma de cordura parece sospechosa. Nuevas-creencias de verano, el busto del Niño Santo ofrece milagros de lo posible limitado; le adoro. No pensé que era tan inocente, qué originales las fotos nosotros en el triciclo amarillo. Dios mío, qué barbaridad, loco y divertido, la memoria tiene su estación. En fin, el verano es magia y nadie debería pedirle demasiadas explicaciones, el duende lo sabe, vive a la sombra de un melón mientras abraza una sandía, porque hay decisiones que solo se producen al calor del verano. calber/Athur Inclán
:: qué sucede cuando dejamos de exigirnos ser exactamente quienes éramos ayer. Después de meses de esfuerzo, de objetivos y esa sensación de estar siempre preparando lo siguiente, aparece por fin la recompensa, quizá unas vacaciones. El cuerpo pide descanso, pero la cabeza pide algo más. Pide dejar de funcionar durante unos días con la lógica de la productividad. Mirar alrededor. Cambiar de escenario. Recuperar cierta curiosidad. ¿Qué estamos dispuestos a conocer ahora? ¿Qué versión de nosotros mismos queremos mostrar? Es, salvando las distancias, una restauración. Tomar lo que se e, encuentra, limpia algunas capas acumuladas. No para convertirse en otra persona, sino para conseguir que lo que ya estaba ahí pueda volver a resultar brillante.
Estos Reyes han pasado de ser figuras oscuras y algo derruidas a convertirse en una pareja inesperadamente contemporánea. Restaurarlas ha consistido, en aceptar su pasado. Pulir no significa negar las marcas del tiempo. Y blanquear, en este caso, tampoco pretende hacerlas nuevas, se trata más bien de devolverles la posibilidad de ser vistas de otra manera. Hay objetos que uno restaura porque se resiste a aceptar que su historia haya terminado. Y quizá algo parecido nos ocurre a las personas, después de una época dura, llega un momento en que uno tiene necesidad de pulirse un poco y comprobar qué aspecto tiene cuando deja de vivir en modo resistencia.
No deja de ser curioso pensar que Isabel y Fernando fueron, antes que nada, una formidable alianza política. Su matrimonio no significó la fusión de sus reinos, cada uno conservó su autoridad, sus intereses y sus espacios de poder. Los Reyes Católicos, juntos en la memoria, con una única voluntad. Fueron, sobre todo, compañeros de proyecto. Y quizá esa sea una de las formas más interesantes de entender el amor, no necesariamente caminar siempre de la mano, sino ser capaces de construir algo juntos sin dejar de conservar una identidad propia.
Eso es reinventarse, no renunciar a lo que hemos sido, sino permitir que nuestra historia tenga una segunda lectura. Terminamos una etapa, cerramos un curso, sobrevivimos a nuestros propios esfuerzos, organizamos los papeles, los archivos en el ordenador y pensamos que quizá nos hemos ganado algo parecido a unas vacaciones. Y entonces, no puedo quedarme quieto, aparece la necesidad de mover alguna pieza, restaurar un objeto, cambiar muebles, probar colores, caminar bajo un sol justiciero, conocer o simplemente descubrir. Quizá ahora sea el momento perfecto para restaurarnos un poco, sin tirar nada, sin borrar la historia, solo limpiando, puliendo y, si hace falta, atreviéndonos a cambiar el color. Arthur Inclán / calber

Reyes Católicos · Vintage Customizado. Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón forman esta singular pareja de sujetalibros españoles fechados entre 1965 y 1970. Tallados a mano en madera de pino y posteriormente patinados y encerados, representan a los monarcas sentados en sus tronos, con coronas y atributos regios, como el cetro de la reina, en un lenguaje deliberadamente arcaizante inspirado en la escultura románica. El modelo aparece asociado en numerosas referencias de coleccionismo a promociones y regalos para socios del Círculo de Lectores, aunque se desconoce el fabricante o taller original.
Encontrados hace tiempo en un anticuario y rescatados del olvido, estas pequeñas esculturas pedían una segunda vida. Su acabado oscuro original les confería un aire demasiado solemne, así que aquí comienza la transformación: color, imaginación y un punto de irreverencia. Pintados en un reluciente tono blanco, los Reyes Católicos abandonan su aspecto más severo para convertirse en unas piezas inesperadas, divertidas y absolutamente decorativas. El resultado, vintage customizado. Una reinterpretación que demuestra que una pieza con más de medio siglo de historia puede funcionar igual de bien junto a un mueble minimalista y contemporáneo que en un interior de inspiración retro. Porque a veces basta con cambiar el color para que la historia vuelva a entrar en escena.