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Yakarta
El amor es el punto de encuentro de todo,
donde se juntan los vendedores de agua
y las princesas que lloran tras el fracaso.
En el salón de la calle más sucia y popular
se logra el perdón y un ápice de vida,
la coincidencia para el viaje en rickshaw.
El amor pierde a sus jóvenes guerreros
¿cuánto queda de ellos en nosotros?
Los puentes viven hacinados en el árbol,
el lago aterido desemboca en la costumbre.
Yakarta es un bar en la esquina del planeta,
el gran bulevar por donde pasea la desilusión.
El amor, esta vez, queda en el filo de la hoja
de trébol, en el río que bordea la isla
de Java, en el recuerdo de lo que fuimos.
Carlos Sánchez Alberto


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:: el amor no desaparece, se desplaza, se recoge en las cosas que dejamos atrás sin saberlo, en las palabras que alguien escribe sin saber a quién están salvando. Se queda en las flores, en las manos que las cuidan, en la memoria que, aunque tarde, aprende a mirar. Las calas blancas siguen ahí, sosteniendo la fotografía como si fuera un latido. No hay tristeza en ellas, o no solo. Hay una forma de esperanza, la certeza de que lo que fue importante no se pierde, se transforma, cambia de lugar y de silencio. Y que, incluso ahora, incluso en esta ausencia que parece definitiva, ella sigue ordenando la luz, haciendo sitio, enseñándonos a recordarla. Las flores crecen hacia adentro, hacia ese territorio intacto donde el tiempo no pesa, y allí, en nosotros, siguen viviendo. Calber &ArthurI #Marce06Abril1918





— A—R—C—H—I—V—O—————————————————

Una nueva experiencia hoy en mi terapia, he realizado una actividad consistente en la construcción de un “mandala”. Resulta que mi psicóloga es muy seguidora de el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung (1875-1961) que estudió los diseños de esta estructura en diferentes culturas durante la mayor parte de su vida y encontró características comunes. Está muy interesada en la exteriorización del inconsciente y ha comprobado que estas representaciones son la expresión de la totalidad del ser, y por lo tanto, pueden utilizarse como recurso terapéutico para trabajar los aspectos emocionales que se encuentran reprimidos o no reconocidos. En sus terapias está multiplicado el uso de dibujos como técnica psicológica y antiestrés. Esta ha sido la práctica de hoy:
• Creación de un mandala partiendo de unas directrices básicas: mostrar la emoción, tras la “perdida” en una fecha clave. Me dispongo a dibujar y colorear el círculo multicolor. Me sorprende el influjo de la memoria y los vínculos de la infancia en mi dibujo y también los elementos tomados del pintor Sánchez-Beato. Todo esto junto con el uso de las formas geométricas y los tonos elegidos proporciona información a mi terapeuta sobre mi estado emocional y le son de gran utilidad para su análisis: “No es el dolor. Lo que no puedes controlar es el amor”. Con frases como esta, mi terapeuta, ha empezado a modificar mi visión sobre la muerte de un ser querido.
• Visualización del diseño: una vez impreso, me lo entrega para que lo examine tumbado en el diván. Debo observarlo durante algunos minutos, con el objetivo de inducir un estado de relajación. La experiencia es intensa, ha resultado un ritual muy gratificante. Han fluido muchos conceptos: amor, amor inmenso, felicidad, cariño, complicidad, pérdida, pérdida natural, búsqueda, enseñanza, dolor, familia, bienestar, tranquilidad, alegría, amor incondicional, amor para siempre.
Al despedirme Carmela me comenta que estas técnicas espirituales puede realizarse también en solitario con una pequeña inducción. De hecho, se ha popularizado el uso de cuadernos para crear o colorear mandalas, representaciones simbólicas del universo, características del budismo y el hinduismo. Doy buena cuenta de los beneficios de este recurso como instrumento regenerador y de autoayuda.
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| ::calber · El retrato se terminó la tarde del 15 -1- 2021 |

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::hoy, lunes 18 de enero, es el Blue Monday, o el día más triste del año! El origen del Blue Monday tiene lugar en 2005 cuando Cliff Arnall, profesor de la escuela de psicólogos de la universidad de Cardiff, anunció que había encontrado la fórmula matemática para determinar el día más triste del año. Según esta fórmula el tercer lunes de enero es la jornada en la que acumulamos más tristeza por varios motivos. Entre ellos: la muerte de una abuela, la tercera ola, el hielo, la muerte de una poeta, las lluvias torrenciales, la presión por las deudas navideñas, la muerte de los árboles, no haber cobrado aún el sueldo de enero, o los propósitos de año nuevo que ya damos por incumplidos. A éstas habría que sumar este 2021 la pandemia de coronavirus. Una causa que el profesor no pudo prever y que tras casi un año suma fatiga emocional a la ecuación. El lunes triste en español es todo un hallazgo. Es blue la nariz del próximo proyecto, y el jardín azul del poema de ayer, y azul el hombro que me sostenía y hasta la flor de azafrán es azul.

Este corazón mío, tan abierto y tan simple, es ya casi una fuente debajo de mi llanto. Es un dolor sentado más allá de la muerte. Un dolor esperando... Esperando... Esperando... Todas las horas pasan con la muerte en los hombros. Yo sola sigo quieta con mi sombra en los brazos. No me cesa en los ojos de golpear el crepúsculo, ni me tumba la vida como un árbol cansado. Este corazón mío, que ni él mismo se oye, que ni él mismo se siente de tan mudo y tan largo. ¡Cuántas veces lo he visto por las sendas inútiles recogiendo espejismos, como un lago estrellado! es un dolor sentado más allá de la muerte, dolor hecho de espigas y sueños desbandados. Creyéndome gaviota, verme partido el vuelo, dándome a las estrellas, encontrarme en los charcos. ¡Yo que siempre creí desnudarme la angustia con solo echar mi alma a girar con los astros! ¡oh mi dolor, sentado más allá de la muerte! ¡este corazón mío, tan abierto y tan largo!
Poema de la íntima agonía -- de Julia de Burgos --




