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:: bizcocho

 «…El bizcocho de naranja con notas cítricas te quedará delicioso. Es perfecto para cualquier ocasión. Se prepara con azúcar, harina y huevos. La masa se aromatiza con ralladura y zumo de naranja. Una vez horneado, se sirve espolvoreando una fina capa de azúcar glas y un poquito de chispa natural.  Este esponjoso pastel está genial, es un homenaje a la madre naranja con ligero sabor a bizcocho. Si quieres sorprender a tus invitados no dudes en seguir esta receta, eso sí, el ingrediente secreto permanece oculto… así que con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho…» del libro de recetas de la abuela Mari❤︎78
 
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«…Cerca de mediodía podría ser cuando nos echaron en la barca, dándonos dos barriles de agua y algún bizcocho; y el capitán, movido no sé de qué misericordia, al embarcarse la hermosísima Zoraida, le dio hasta cuarenta escudos de oro, y no consintió que le quitasen sus soldados estos mesmos vestidos que ahora tiene puestos…» del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Miguel de Cervantes Saavedra


«… Don Fermín, risueño, mojaba un
bizcocho en chocolate; Teresa acercaba el rostro al amo, separando el cuerpo de la mesa; abría la boca de labios finos y muy rojos, con gesto cómico sacaba más de lo preciso la lengua, húmeda y colorada; en ella depositaba el bizcocho don Fermín, con dientes de perlas lo partía la criada, y el señorito se comía la otra mitad…» del libro La Regenta. Leopoldo Alas «Clarín»


«… El joven se dejó caer en el sofá, inclinándose hacia la mesa próxima, en que el desayuno estaba, y tomando un bizcocho lo mojó en el líquido espeso. Antes de probarlo, se le fue la lengua otra vez acerca de lo mismo, si bien en tono más tranquilo. «No sé cómo me va usted a convencer, cuando yo tengo oídos, yo tengo ojos, y ante la evidencia, no valen… » del libro Fortunata y Jacinta. Benito Pérez Galdós

:: polvo sahariano


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Las personas altamente sensibles experimentan una imperiosa necesidad de crear. Canalizan sus emociones a través de fenómenos como el de la calima. El polvo del Sahara tiñe de naranja el cielo y la calle parece Marte. Vivimos en una sociedad con el mayor grado de estímulos. La cultura de la inmediatez es una de las claves del proceso de aprendizaje y del desarrollo personal de las personas altamente sensibles.

El desierto es la principal fuente de partículas en suspensión de nuestro planeta. Ante este fenómeno y para desarrollar la motivación de las personas altamente sensibles se necesita construir sus habilidades y pasiones lejos de lugares comunes. Expresar su mundo interior en un mundo exterior que se presenta apocalíptico. He aquí el episodio de polvo procedente del Sahara, según la NASA puede llegar a recorrer hasta 4.800 kilómetros. Lo que mueve toda esta arena es la motivación, un proceso psicológico necesario para poder comprender la naturaleza de las personas altamente sensibles.

Las altas presiones y las corrientes ascendentes sobre el Sáhara transportan el polvo de las dunas hacia las bajas presiones. La creatividad es una especie de válvula de escape que permite liberar todas las experiencias emocionales y sensoriales. La configuración que hemos vivido hoy genera flujos aéreos de vapor de agua conocidos como “ríos voladores”. Todo ocurre en el paisaje, en los ojos, abrir la ventana a habilidades y pasiones, recibir una tolvanera de 'polvo del Sahara’, ser sensible el día del juicio final.

:: naranjo

«A diferencia de lo que todos pensamos, el mito de la media naranja no se asocia al amor. Este mito se remonta al ‘Banquete de Platón’, una época donde los seres humanos eran esféricos y se creían perfectos. Por este último motivo, Zeus los castigó cortándolos por la mitad, con el objetivo de que estos seres pasaran sus días buscando su otra mitad por la Tierra». Por Campos de Azahar

 
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Naranjas

Naranjitas de china, | naranjitas doradas | que caían, maduras, | al corral de mi casa | de una casa vecina, | rodando, por las tapias... | Naranjitas de oro | que trae, en su canasta, | una niña que viene | cantando desde el alba: | naranjitas de china, | ¿no me compra naranjas?... | ¡Ay, cómo me recuerdan | el solar de mi casa, | con el color alegre | de sus hojitas agrias! | ¡cuántas cosas me dice |  | de mi vida lejana | esa niña que viene | vendiendo unas naranjas! | naranjitas de china, | ¿no me compra naranjas?... | Sol... Provincia... Canciones... | ¡Esa niña que pasa | no comprende que, a gritos, | va vendiendo mi infancia!  - Jaime Torres Bodet -