:: niña con abanico


imagen:calber


::enredada en los brazos de su madre apareció como una luz. Unos se iban, se quedaron los que importan. EL destino era portobello, el sueño de la infancia. Bailó los bailes de la regiones que aún no había visitado. Dibujó palacios, se vistió con tules y turbantes. Fue la princesa de los sueños en el exilio. Se hizo fotos, miles y en todas ellas la niña pizpireta sonreía, y la sonrisa era el mensaje de esperanza. La niebla ese día regaló un arcoiris, su madre la trajo con fuerza, desde un cielo gris. Han pasado "eighteen", y aún se recuerda el día que llegó a la ciudad desde Asia vestida de lunares y el mundo se hizo posible.
zarlos ortiz