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:: madre caracol

Mamá, yo quiero ser de plata.
Hijo, tendrás mucho frío.
Mamá, yo quiero ser de agua.
Hijo, tendrás mucho frío.
Mamá, bórdame en tu almohada.
¡Eso sí! ¡Ahora mismo!

Federico García Lorca. Canciones para niños (Canciones 1921-1924)

Entre 1921 y 1924, el poeta granadino escribió una serie de composiciones que aludían a la infancia, incluidas en el poemario Canciones. En este poema se establece una especie de diálogo entre el hablante lírico niño y su madre, una figura que se muestra protectora ante los deseos de su pequeño.

imagen::calber - “Mamá, quiero que seas caracol”

Las metáforas volitivas son frecuentes en la poesía de Lorca: sus personajes quieren ser otros, quieren romper con su rutina existencial y su mismidad corpórea y esencia más íntima. Es una explosión psicológica de afirmación volitiva y de revolución pacífica contra lo establecido y lo vulgar. Y para romper el devenir determinista de nuestra historia personal, nosotros estamos dispuestos en convertir a nuestra madre en caracol. Concha Zardoya, en su libro Poesía española del siglo XX, 1974, explica lo que estas metáforas simbolizan: "el deseo del hombre que le lleva a soñarse diferente, a sobrepasar los límites de su propia realidad, a renovarse o a superarse por el sueño: aspirando a una última libertad".

:: ferrero

 

imagen::albano ferrero 

Hola, ¿Qué tal estas? Soy albano y soy un sobrino muy egoísta, porque me he comido mis tres chocolates y también el sobrante de mi hermana pequeña y no he dado nada a mi tío que es tan bueno con nosotros y siempre nos regala cosas. Pero nosotros somos muy “ansias” y queríamos todo para nosotros. Y no le hemos dado nada. Y después cuando se enfadó y se subió a su habitación, nosotros empezamos a a golpear la puerta mucho, mucho, mucho. Y la puerta parecía que se caía, retumbaba. Entonces él se levantó furioso y cabreado y nos dijo que la puerta se iba a caer. Y nosotros nos quedamos helados, boquiabiertos y pensamos ohhhhh!!, qué malitos hemos sido. Pero que cabreado está el tíooooo. Pero si nosotros solo nos hemos comido unos chocolatitos de nada. Pero no son los chocolatitos, es el detalle, es la intención. Es el símbolo de el egoísmo. ¡Qué él está todo el día con nosotros y nosotros no somos capaces de darle un simple y mísero chocolatito. ¿Por qué somos así? No lo sé, somos solamente niños, tenemos que crecer y entender el sentido verdadero de la generosidad. Valorar todo lo que recibimos y saber dar a cambio amor. El chocolate es una metáfora del amor.