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:: futuro mejor

imagen::calber *una corona para Piedad Serrano Cabañas que nació tal día como hoy en 1918


Un niño que todavía no conoce su futuro. El Niño Jesús de Carlo Dolci lleva sobre su cabeza una corona de flores que, bajo su apariencia inocente, anuncia ya la corona de espinas de la Pasión. El artista introduce así el futuro dentro de la infancia: el dolor que todavía no ha ocurrido proyecta su sombra sobre un niño que aún no puede conocerlo. Y quizá el autoconocimiento consista en aprender a mirar esa corona sin confundirla con el destino. Los sentimientos son visitantes: llegan, permanecen un instante y se marchan. Podemos sostenerlos sin convertirlos en una definición de nosotros mismos. El autoconocimiento consiste en aprender a mirar esa corona sin confundirla con el destino. Los pensamientos crean nuestra realidad; conviene elegirlos con cuidado. Una corona puede ser una promesa de sufrimiento o, simplemente, una corona de flores. Y entonces aparece una tercera forma de libertad: dejar de llevar los sentimientos antiguos a las experiencias nuevas. El Niño de Dolci no debería vivir hoy con las heridas de un mañana que todavía no existe. Tal vez por eso la corona sea también una imagen de esperanza. Las flores contienen las espinas, pero las espinas todavía no han sucedido. Lo que viene puede ser mejor que lo que se ha ido. ahí reside el verdadero aprendizaje, no vivir negando la sombra, sino sin adelantarse a ella. 

imagen::Carlo Dolci - El Niño Jesús con una corona de flores. 1663
Óleo sobre lienzo. 103 x 71 cm. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, 
Madrid Nº INV. 129 (1959.1)


:: gandía

«No cure de mis versos, ni los lea

quien no fuere muy triste, o lo aya sido;

y quien lo es, para que más lo sea

lugar no pida escuro, ni escondido…»

Ausiàs March


::estos días en que el tiempo se detiene, como aquel que en el sueño se deleita con un placer imaginado, nos encontramos atrapados en un refugio que se disuelve, una nostalgia que no se apaga y se repite. El mar de Gandía, en su eterno vaivén, susurra historias de ayer con espuma, y en la arena, nuestros pasos se pierden, como recuerdos que el viento acaricia y se lleva lentamente. Esperamos del porvenir, solo la quietud de lo que fue, porque en la memoria, el dolor también se vuelve suave, como un susurro al borde del olvido, mientras el mar, en su serenidad, consuela. Las reflexiones se deslizan, como olas que no quieren tocar la orilla, simplemente existir, sin prisa, en la quietud de la nada, junto a ti, en playa Norte. Arthur Inclán
imagen::calber


Como aquel que en el sueño se deleita 

con un loco placer imaginado,
así estoy yo, porque el pasado apresa 

mi mente, y no hay lugar para otros bienes,
sabiendo que el dolor está al acecho
y que sin duda yaceré en sus manos. 

Del porvenir no espero bien alguno;
es mejor para mí lo que no es nada.


Amo con desmesura lo pasado,
que es no amar nada, porque ya se ha ido;
con este pensamiento me deleito,
pero sin él aumenta mi dolor,
como le ocurre al condenado a muerte, 

que lo sabe hace tiempo y se conforta, 

y, haciéndole creer en el indulto,
lo llevan a morir sin un recuerdo.


imagen::calber


Així com cell qui en lo somni·s delita
e son delit de foll pensament ve,
ne pren a mi: que·l temps passat me té 

l’imaginar, que altre bé no hi habita, 

sentint estar en aguait ma dolor,
sabent de cert que en ses mans he de jaure.
Temps d’avenir en negun bé·m pot caure;
ço que és no-res a mi és lo millor.


Del temps passat me trob en gran amor,
amant no-res pus és ja tot finit. 

D’aquest pensar me sojorn e·m delit, 

mas quan lo perd, s’esforça ma dolor:
sí com aquell qui és jutjat a mort
e de llong temps la sap e s’aconhorta,
e creure·l fan que li serà estorta,
e·l fan morir sens un punt de record.


Ausiàs March (1397-1459) nació en Gandía, Reino de Valencia, fue un destacado poeta y caballero de la Edad Media, considerado una figura central del Siglo de Oro de la literatura en valenciano. Su obra, marcada por un tono introspectivo y angustiado, rompió con la tradición de los trovadores provenzales, incorporando reflexiones morales y filosóficas. Fue hijo del poeta Pere March y miembro de la nobleza valenciana, participando activamente en la vida política y militar de su tiempo antes de dedicarse a su labor literaria. Se ha dicho que su estilo anticipa el de los metafísicos ingleses.